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Galicia considera insuficientes y nimios los cambios propuestos por el Consejo para el futuro reglamento de control de la pesca
  • La comunidad gallega advierte de que los condicionantes incluidos en el texto impiden mejoras reales y dificultan una aplicación flexible de la normativa, lo que seguiría complicando en gran medida la operativa diaria de la flota artesanal y del marisqueo
  • Galicia defiende la exención de la bajura y del marisqueo del deber de la geolocalización así como que la instalación de cámaras a bordo sea voluntaria o como sanción ante la comisión de alguna infracción
  • La Xunta confía en que la intervención de los estados miembros permita mejorar el reglamento durante los debates entre el Consejo Europeo, la Eurocámara y el Ejecutivo comunitario
  • El Gobierno gallego pide que en la fijación de las cuotas de pesca de 2022 se tengan en cuenta los aspectos socioeconómicos y no únicamente los medioambientales
     

  • Luxemburgo, 28 de junio de 2021.- La conselleira del Mar, Rosa Quintana, participó hoy en el Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea en el que se analizó un posicionamiento del Consejo Europeo que introduce propuestas de cambios en el proyecto de reglamento europeo de control de la pesca. La titular de Mar destacó que las modificaciones recogidas en el texto son insuficientes y nimias pues incluyen numerosos condicionantes que limitan la flexibilidad de los requisitos exigidos inicialmente y que siguen complicando en gran medida la operativa diaria de la flota pesquera artesanal y del marisqueo a pie.

    La representante del Ejecutivo gallego, que acompañó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en los debates sobre política pesquera, incidió en que la propuesta apenas supone avances y mejoras reales en su impacto sobre la bajura y el marisqueo pues seguirían viéndose sometidos a mayores controles y obligados a duplicar la labor de comunicación de sus capturas.

    En el caso de la geolocalización, los cambios introducidos en la propuesta del Consejo Europeo se refieren a la posibilidad de que el dispositivo no tenga que estar instalado -hizo- en el buque, sino que puede ser portátil, pero incluyen condicionantes para la exención de su disponibilidad que son difíciles de cumplir. Por eso, no implican avances de calado y, al mismo tiempo, se establece el deber de un sistema adicional de control para los buques que se beneficien de esas posibles exenciones, por lo que se limita en grande medida esa supuesta mejora. Galicia defiende la exención de la pesca de bajura y del marisqueo del deber de la geolocalización al faenar cerca de la costa y estar sometidos a rigurosos controles.
    La conselleira del Mar explicó que algo semejante ocurre en el caso de la videovigilancia a bordo. El texto indica que deben instalar el sistema aquellos barcos en los que se considere que hay riesgo de incumplimiento del deber de desembarque, lo que genera cierta arbitrariedad en su aplicación. Por eso, Galicia defiende que esta medida sea voluntaria o como sanción ante posibles infracciones al considerarla desmesurada y que puede atentar contra el derecho a la intimidad de los tripulantes.

    En cuanto al diario electrónico y al registro de las capturas, las novedades se limitan a la posibilidad de desarrollar un sistema propio para las embarcaciones de menos de 12 metros, pero no hay ni una simplificación ni una adecuación a los datos que ya transmite el sector mediante la declaración de desembarque o las notas de venta. La titular de Mar entiende que en este aspecto no hay flexibilización y que con la nueva norma se podría someter a la flota artesanal a un doble proceso de remisión de datos solapados y recurrentes.
    Lo mismo ocurre en la pesca sin buque (el marisqueo a pie), donde Galicia lamenta que el texto presentado puede traer deberes adicionales a las ya existentes en el sector, que ya cuenta con unos sistemas de control y trazabilidad propios así como controles adicionales como son los higiénico-sanitarios. Esas normas y deberes nuevos, advirtió Rosa Quintana, pueden dificultar el ciclo normal de comercialización del marisqueo a pie.

    Ante esta situación, la comunidad gallega confía en que la intervención de los Estados miembros durante la negociación de los trílogos -los debates entre la Comisión Europea, la Eurocámara y el Consejo Europeo- permita flexibilizar o mitigar el impacto de esas medidas que amenazan con complicar en gran medida la labor de los profesionales del mar.

    Cuotas de 2022

    El Consejo de Ministros de Pesca de Luxemburgo también sirvió para analizar el proceso de fijación de las posibilidades de pesca en aguas comunitarias para 2022, un asunto en el que la conselleira del Mar apostó por la necesidad de que haya un equilibrio entre los aspectos medioambientales, económicos y sociales. En esta línea, lamentó que la fijación de los totales admisibles de capturas (TAC) y cuotas para 2021 en aguas compartidas con el Reino Unido se realizara teniendo en cuenta únicamente los datos ambientales de la actividad, algo que consideró un mal precedente, por lo que abogó por no repetir esa fórmula.

    La titular de Mar incidió en que Galicia va a seguir trabajando en la defensa de los intereses de la flota gallega en las futuras negociaciones de las posibilidades de captura. En esta línea, explicó que la comunidad ya está elaborando, en colaboración con el sector y con la Universidad de Santiago de Compostela, informes de impacto socioeconómico de la reducción de cuotas que puede traer consigo las recomendaciones de ICES para entregarlos al Gobierno central y que los pueda emplear en los debates de cara a la fijación de los TAC de 2022.

    La representante del Ejecutivo gallego destacó además que ese equilibrio entre los aspectos medioambientales, económicos y sociales es más importante que nunca toda vez que la propia Comisión Europea reconoce el buen estado de las pesquerías del Atlántico Nordeste. De hecho, los caladeros de esta cuenca europea casi consiguen en 2021 el rendimiento máximo sostenible (RMS), el nivel óptimo de capturas que puede extraerse de una población sin perjudicar el recurso.

    Rosa Quintana también abordó la eliminación de los descartes en la pesca, un asunto en el que defendió la necesidad de tener en cuenta su origen, motivada mayoritariamente por la escasez de cuotas, para adoptar medidas acordes a la situación y que no impidan el desarrollo normal de la actividad de la flota. En este sentido, Galicia también propugna la aplicación de ventajas para las artes de pesca más selectivas con el objetivo de incentivar mejoras en este ámbito.