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Excelente inicio de la campaña del pulpo en la que ya fueron comercializadas cerca de 290 toneladas en las lonjas gallegas por valor de más de 3,3 M€
Las capturas crecieron un 100 % respeto al 2024 y un 122 % la facturación gracias a un precio medio por kilo de 11,45 euros frente a los 10,42 euros del pasado año
La actividad extractiva estuvo paralizada desde el pasado mes de abril con un mes de parada biológica, en la que Consellería del Mar movilizó 4 millones de euros en ayudas, y dos meses de veda que finalizaron el pasado mes de junio
El servicio de Guardacostas de Galicia extrema la vigilancia desde el 1 de julio velando por el cumplimiento de los topes establecidos en el plan de gestión por lo que lleva decomisados más de 2.700 kilos de pulpo y 2.600 nasas y cacharros incautados
Santiago de Compostela, 25 de julio de 2025
El primer mes de campaña del pulpo arroja excelentes cifras para el sector. Así, desde el 1 de julio, ya fueron comercializadas cerca de 290 toneladas de esta especie en las lonjas gallegas dejando una facturación superior a los 3,3 millones de euros. Unos números que mejoran sustancialmente los inscritos en el 2024 con un incremento del 100 % en la producción y un 122 % en los ingresos gracias, en parte, la un precio medio por kilo de 11,45 euros frente a los 10,42 del pasado año. En julio del pasado año, las lonjas gallegas subastaron 143.254 kilos por valor de 1.492.174 euros.
De este modo, las tres tórtolas con mayor actividad están siendo Ribeira, Bueu y Vigo. Comercializaron, respectivamente, 75.073, 41.020 y 26.498 kilos de cefalópodo; el que supuso una facturación de 805.371 euros en el caso de la del Barbanza, 498.873 en la bueuense y 342.210 en la viguesa. Estos datos son notablemente superiores a los registrados en 2024 por estas mismas fechas: Ribeira: 37.911 kilos (402.829 euros); Bueu: 17.035 kilos (175.231 euros); y Vigo: 14.979 kilos (169.648 euros).
La actividad de la flota regresó, por tanto, con fuerza después de tres meses sin actividad después del acuerdo alcanzado entre la Consellería del Mar y el sector para realizar una parada biológica en el mes de abril, en la que la Xunta movilizó 4 millones en ayudas a los profesionales afectados, y una veda en los meses de mayo y junio. El objetivo de estas medidas técnicas, que recoge el plan del pulpo, es ajustar la gestión pesquera al ciclo de vida de la especie y así proteger su reproducción y contribuir a una explotación sostenible de este recurso pesquero.
En este período quedó expresamente prohibida la captura de esta especie, por medio de cualquier arte, en aguas en las que Galicia tiene competencias en marisqueo, ya sean interiores o exteriores. Así, el servicio autonómico de Guardacostas de Galicia estuvo velando por su cumplimiento desplegando operativos por toda la costa gallega dando como resultado el decomiso de 1.850 kilos de pulpo devuelto al mar así como de 1.200 nasas y más de 6.000 cacharros que fueron incautados.
Labores de control
El servicio de Guardacostas de Galicia extrema la vigilancia desde lo 1 de julio velando por el cumplimiento de los topes establecidos en el plan de gestión por lo que lleva decomisados más de 2.700 kilos de pulpo y 2.600 nasas y cacharros incautados. Así, desde lo inicio de la campaña fueron decomisados más 149 cacharros y 2.488 nasas en la que se encontraban también una importante cantidad de nécoras. En el caso de los cacharros, las incautaciones se realizaron fundamentalmente en dos zonas: la que va desde Fisterra al Son (131) y la que abarca desde la ría de Vigo hasta A Garda (18). Por lo que respeta a las nasas, el mayor número se detectó en esta última zona (1.705), seguida de la de Fisterra al Son (476), sur de Malpica hasta Fisterra (215) y, finalmente, Arousa sur (92).
Este operativo, que dio lugar a 94 infracciones, forma parte de la intensa labor que desarrolla este departamento autonómico, y que continúa intensificando las labores y control y vigilancia por todo el litoral de la comunidad. Una labor en el que se mantiene una estrecha colaboración con las cofradías en lonjas y puntos de descarga con el fin de evitar las ventas ilegales, que ponen en riesgo a conservación de este preciado producto pesquero.