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Villaverde reafirma en el Parlamento su apoyo a la flota artesanal frente a un reglamento de control que debe flexibilizar su aplicación actual

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La conselleira del Mar defiende una aplicación proporcionada de la norma europea, recuerda los alegatos presentados por Galicia desde el inicio del proceso y critica la falta de reacción del Gobierno central hasta la entrada en vigor de los nuevos deberes

Santiago de Compostela, 28 de enero de 2026

La conselleira do Mar, Marta Villaverde, reiteró hoy en el Parlamento gallego el apoyo firme de la Xunta al sector pesquero, especialmente a la flota de bajura y artesanal, frente a la aplicación del Reglamento europeo de control de la pesca en las condiciones actuales, que calificó de desproporcionadas y ajenas a la realidad operativa de la pesca gallega.

Durante su respuesta a una pregunta parlamentaria, la responsable autonómica subrayó que el Gobierno gallego actuó con diligencia desde el primer momento, presentando alegaciones al reglamento ya durante su tramitación inicial, muchas de ellas consensuadas con el propio sector y recogidas en el Dictamen del Consello Galego de Pesca. Galicia, explicó, hizo posible que se introdujesen medidas de flexibilidad, períodos transitorios más amplios y un mayor margen de tolerancia en el error de pesaje, con el objetivo de minimizar el impacto de la norma sobre la flota artesanal.

Villaverde lamentó que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación no atendiese estas advertencias a tiempo y esperase a la entrada en vigor de las nuevas obligaciones, el pasado 10 de enero, para reaccionar, provocando una situación de incertidumbre que derivó en las protestas del sector e incluso en la paralización de la actividad pesquera y de buena parte de los puertos. En este sentido, criticó que durante dos años no se adoptasen medidas para preparar una aplicación realista de la norma.

La conselleira incidió en que la Xunta no se opone al control pesquero, que considera necesario para garantizar la protección de los recursos y, al mismo tiempo, la trazabilidad de los productos del mar, pero advirtió de que este debe ser compatible con la seguridad marítima, con la realidad de la pesca artesanal y con la viabilidad económica de las embarcaciones. Obligar a anotar capturas con precisión técnica en condiciones de mar adversas o imponer plazos de comunicación incompatibles con la operativa diaria, añadió, supone una carga administrativa excesiva y un riesgo innecesario de sanciones.

En este contexto, destacó el diálogo permanente de la Consellería con el sector y las gestiones realizadas ante el Gobierno central y en los foros estatales y europeos para reclamar una aplicación flexible y adaptada del reglamento, y reafirmó que la Xunta seguirá “situándose del lado de la flota gallega con lealtad institucional, pero también con firmeza política”.

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